jueves, 26 de abril de 2018

El periodismo, un estorbo

 para los gobiernos corruptos y para el mundo del delito

Fecha: 23-04-2018 11:12 PM


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Silvia
Por Silvia Alegrett (*)
Los periodistas, de nuevo, volvemos a estar en un duelo internacional. En menos de un mes van 4 trabajadores de la comunicación asesinados, solo en América Latina: el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra del diario El Comercio de Ecuador y Ángel Gahona quien trabajaba freelance para varias televisoras privadas en Nicaragua. Sea quien sea él o los que apretaron el gatillo, es terrible que se les haya violado el derecho a la vida a estos periodistas por estar cumpliendo con su trabajo de buscar información para darla a conocer a los ciudadanos. 
La información debilita el mal gobierno, lo expone al escarnio público, pero también investigar los intríngulis de los negocios de la guerrilla con el narcotráfico en las fronteras pone en evidencia no solo este terrible cáncer social, sino que visibiliza también los nexos que tiene este negocio con factores de poder en el plano político, gubernamental, así como económico.
Es por eso que el periodismo, a fin de cuentas, se convierte en un estorbo tanto para los gobiernos intolerantes, corruptos y mediocres como para el mundo del delito.
Sin ir muy lejos, en los últimos meses este garabato de gobierno que encabeza Nicolás Maduro ha incrementado su acción para impedir que los periodistas puedan cubrir las diferentes protestas que surgen por decenas todos los días por variados y graves motivos. La reacción de los cuerpos de seguridad del Estado, unido a funcionarios y colectivos del gobierno, ante la presencia de los periodistas reportando estas protestas no se deja esperar, detenciones, amenazas, agresiones, cierre de medios, bloqueo de páginas WEB, y pare usted de contar.
Se ha convertido en algo cotidiano impedir que los periodistas tengan acceso a las fuentes gubernamentales
Y aun cuando ya se ha convertido en algo cotidiano impedir que los periodistas tengan acceso a las fuentes gubernamentales y puedan cubrir hechos relevantes del acontecer nacional, se llega al extremo de violentar la independencia de un poder público como es la AN para evitar la cobertura de la sesión especial donde se debatiría la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en el exilio, de aplicar el antejuicio de mérito contra Nicolás Maduro. Los periodistas quedaron a las afueras del hemiciclo teniendo que retirarse después ante las amenazas de los colectivos. La orden de impedir la entrada de los medios partió del coronel Bladimir Lugo, cuya obligación en todo caso es resguardar la seguridad del Palacio Legislativo y no entorpecer su normal funcionamiento.
Espacio Público contabiliza desde el 2002 hasta 2017 un total de  4810 violaciones a la libertad de expresión, de los cuales 1.002 corresponden al año 2017. Por los vientos que soplan, el 2018 se vislumbra como un año de mucha agresión a la libertad de expresión. Entre los casos más recientes tenemos las agresiones a los periodistas de El Pitazo que cubrían una recorrido del candidato Henry Falcón por el Bulevar de Catia. Los ataques a los periodistas que recogían la información de la protesta de la salud en diferentes ciudades del país, la de los pensionados en la avenida Urdaneta de Caracas, o la agresión a una periodista en un mercado popular por estar recogiendo información sobre el costo de los alimentos.
Pero el gobierno no impide la libertad de expresión solo obstaculizando el trabajo de los periodistas. También utiliza diversos mecanismos como el bloqueo de páginas WEB de carácter informativo como la del Pitazo, que ha sufrido en siete meses dos bloqueos, así como no supliendo de papel, tintas y planchas a los medios impresos, por lo que muchos han tenido que cerrar o pasar al formato digital. Se estima que se han cerrado unos 17 periódicos en los últimos tiempos. O utilizando mecanismos ilegales legalizados a través de la Ley de Telecomunicaciones o Ley Resortme, canales de televisión y emisoras de radio han tenido que cerrar sus puertas, sobre todo en el interior del país.
Es evidente que esta situación se mantendrá y muy posiblemente empeore, mientras este gobierno siga queriendo implantar sus políticas económicas y sociales divorciadas de los intereses reales de la población.
Ante esto solo le queda al gremio periodístico continuar con su responsabilidad de informar a los ciudadanos y organizarse. Para ello es indispensable que el Colegio Nacional de Periodista retome su papel de líder para llevar a cabo acciones en defensa del ejercicio del periodismo. Debe activar sus 26 seccionales para salvaguardar tanto la libertad de expresión como el derecho de los periodistas a ejercer su profesión en libertad.
(*) Coordinadora General de Expresión Libre 

jueves, 19 de abril de 2018

Homo confundidus



Eduardo Orozco*
La figura bíblica de la Torre de Babel, aquella construcción del hombre para alcanzar el cielo, viene a nuestra memoria ante el clima de confusión reinante en nuestra sociedad global. En el Génesis se menciona a Nimrod como el arquitecto de una torre en forma de espiral que apuntaba más allá de la nubes. Pretensión que Dios castigó confundiendo las lenguas de los hombres, creando un caos de tal magnitud que, naturalmente, el proyecto se canceló al no poder acordar una estrategia coherente sobre su propósito.
A veces me viene a la mente este episodio bíblico cuando veo la reiterada confusión que se produce en las redes sociales por la avalancha de notas contradictorias, sin confirmar, tendenciosas, chismes de buena fe o, simplemente, “noticias” de laboratorio que forman parte del arsenal de la guerra psicológica.
El periódico de papel fue un exponente relativamente confiable que la modernidad puso en nuestras manos para señalar, con alguna certidumbre, el rumbo de estos últimos 500 años. ¿Qué dice el periódico de hoy? era una frase que expresaba cierto nivel de confianza en generaciones de lectores. “Que las mentiras parezcan mentiras” diría Joaquín Sabina. Pero ni las certezas ni los embustes se han parecido tanto en estos tiempos posmodernos de las redes y el chat.
A todos nos ha pasado. Perdemos minutos valiosos de nuestro tiempo buscando que nos confirmen aquello que no queremos creer y se invierten data y caracteres tratando de poner en claro alguna noticia que parece salida de algún tubo de ensayo.
Pero ni las certezas ni los embustes se han parecido tanto en estos tiempos posmodernos de las redes y el chat.
Pero no todo es fábula; también estamos en presencia de afirmaciones reales de ciudadanos de carne y hueso igualmente insólitas, como aquella sobre Leopoldo López que nunca fue aclarada o, más recientemente, la de la señora que anunció la resurrección de Oscar Pérez en una arepera de Miami, luego desmentida por su viuda y por el Padre Palmar.
Ahora son tiempos en los que abandonamos nuestro pasivo rol de receptores de noticias y nos convertimos gradualmente en medios de comunicación.
Ya no somos la “masa pasiva” que recibe un mensaje; ese paradigma también está en revisión porque se ha despertado una dinámica que eleva el volumen de la respuesta llegando a distorsionar el mensaje original, haciéndolo irreconocible.
Este fenómeno es de tal magnitud y está afectando con tal fuerza el sistema comunicacional, que exige de la sociedad y de los individuos una mayor capacidad de análisis y discernimiento para actuar adecuadamente. Un nuevo reto para periodistas y comunicadores.
*Directivo de Expresión


lunes, 16 de abril de 2018

El Principio de la Censura

Carlos Roa
Para nadie es un secreto que el actual régimen venezolano, ya a punto de cumplir dos décadas aferrado al poder, se ha dedicado a hilar un complejísimo mecanismo de censura a la libertad de información.
A veces fino y sutil, a veces tan burdo y grotesco como el de las dictaduras más gorilas, lo cierto el que el llamado ‘Socialismo del siglo XXI” tiene una completa caja de herramientas a la cual recurrir para trancarle el paso a cualquier información que pretenda desmantelar el grosero aparato de poder que consume recursos de los venezolanos para mantenerlos sometidos.
Desde la compra de medios de comunicación, hasta asfixiar periódicos con el chantaje del papel. Desde la muy retorcida Ley Resorte hasta sanciones pecuniarias hechas a la medida. Desde el forjamiento de delitos mediante una justicia cómplice, hasta allanamientos, golpes y porrazos o decomiso de equipos, no se han privado en estos veinte años de hacer lo que sea necesario para someter a quienes pretenden cumplir con su labor de difundir información independiente a la ciudadanía.
La guinda de la torta fue el cierre de Radio Caracas Televisión, mediante retruécanos pseudo legales.
Sin embargo, el día que sirvió de ensayo para toda la batería de coacción a los medios fue el 11 de abril de 2002. En esa oportunidad, una enorme protesta contra el gobierno de Hugo Chávez tomó rumbo a Miraflores para exigirle su renuncia. Los participantes, al llegar a las cercanías del palacio de gobierno Caracas, se encontraron con disparos de los organismos de seguridad y de civiles armados. Hubo diecinueve muertos.
Durante el desarrollo de los hechos, aquel gobierno -del cual este es hijo confeso- se quitó la máscara e hizo cualquier cosa posible para embargar la información.
Al momento de empezar los disparos en el centro de la ciudad, se comenzó a emitir en forma simultánea una cadena de radio y televisión, la cual no tenía más objeto que impedir que las emisoras y televisoras informaran en directo sobre los hechos de sangre que se estaban desarrollando.  
Las televisoras recurrieron a un interesante recurso para cumplir con su deber, a la par de no irrespetar la obligatoria transmisión de la inútil alocución presidencial: dividieron la pantalla en dos, para mostrar los sucesos mientras Chávez hablaba.
Sin embargo, minutos después tuvo lugar otra acción evidentemente planificado: la Guardia Nacional hizo acto de presencia en los transmisores de las televisoras privadas y ordenó apagarlos, dejando al país sin información mientras se desarrollaba el tiroteo en la capital venezolana.
El 13 de abril, dos días después de los hechos de sangre, sucede una icónica agresión a la sede de RCTV, en la cual reventaron a martillazos los vidrios de su fachada.
Valga otra interesante anécdota: el día 11, en el cual la manifestación que atravesó la ciudad de este a oeste se calculó en bastante más de medio millón de personas, no hubo helicópteros de medios informativos sobrevolándola para reseñarla.
¿La razón? Tres meses antes, el 23 de enero, sucedió la primera marcha de grandes proporciones, ante las garras y los colmillos autoritarios que ya comenzaban a mostrarse sin pudor alguno.
En aquella cita se reunieron unas cien mil personas y los helicópteros de Venevisión y CMT mostraron imágenes asombrosas de la multitud que caminaba por la Avenida Lecuna. De inmediato, la mano militar prohibió cualquier tipo de sobrevuelo a Caracas.
Por estos días apagamos la torta de cumpleaños -con 16 velitas- de la censura a los medios de comunicación venezolanos. Y lo hacemos con la convicción de que estamos en lo correcto, de que estamos haciendo nuestro trabajo. Y lo seguiremos haciendo.


lunes, 5 de marzo de 2018

Oscar Murillo Director de la Escuela de Comunicación Social

Abrazos de gratitud. Seguimos de pie...

Recibidos
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Oscar Murillo

Archivos adjuntos1:00 (hace 9 horas)
para Rafael, bcc: 
 “La libertad es el estímulo que da un vigor sano
 y una actividad fecunda a las instituciones sociales”.
Andrés Bello.

De mi mayor consideración.
Quiero en primer lugar agradecer con mi alma, con mi corazón upatense, la compañía, amistad, confianza y comprensión que han tenido conmigo en una etapa en la que he sido muy feliz: me refiero a mis años como jefe de redacción del Correo del Caroní, un tiempo que viví a plenitud en medio de las tempestades y amenazas a la democracia venezolana. 
Hablo en pretérito porque he decidido separarme del cargo - mas no de la institución - para ocupar la dirección de la Escuela de Comunicación Social de la Ucab Guayana, a donde iré con el firme propósito de seguir contribuyendo a la promoción y defensa del periodismo, no como un oficio reducido al manejo mecánico de herramientas de la información, sino como una profesión que reivindica el derecho a la libertad de expresión, entendiendo dicha garantía como un elemento fundamental sobre el cual se basa la existencia de las sociedades democráticas.
Tras un difícil discernimiento, que ustedes bien podrían imaginar, decidí dar este paso para asumir nuevos retos y explorar oportunidades para el espacio cívico, académico y de fomento de la libertad.
Me encantaría seguir contando con sus aportes, continuar con nuestra implícita complicidad en defensa de la democracia, de Guayana y del país.
La Universidad requiere de sus experiencias y contribuciones: son cientos de jóvenes que junto a sus padres siguen apostando a la enseñanza como dinámica transformadora y cultivo del pensamiento libre. Claro está que el poder nunca ha querido gente cultivada, pues así es más fácil hacerle creer cosas. El ser humano tiene unas capacidades imaginativas, y de memoria y de entendimiento, que se abren con la cultura y allí toca actuar con gran responsabilidad a la academia.  
Asimismo, quiero de antemano pedirles que sigamos sosteniendo con las opiniones y análisis esa tribuna de la decencia y la ética periodística que esCorreo del Caroní. Las experiencias, propias y ajenas, sobre el resurgimiento del autoritarismo educan acerca de la necesidad de contar con medios independientes del poder. No bajemos la guardia.
Un abrazo.
Su amigo Oscar Murillo
PD: No dejen, por favor, de enviarme sus contribuciones que son para mi insumo de vida para mis reflexiones y proyectos.

sábado, 3 de febrero de 2018

Nota de duelo del CNP

CNP CIUDAD BOLÍVAR

22:29 (hace 0 minutos)


La directiva del CNP Bolívar manifiesta sus condolencias por el
fallecimiento de nuestro colega Antonio López Escalona, conocido como
el "Bachi" y las hace extensivas a familiares y amigos.  López tuvo
una dilatada carrera como periodista y muy activo en la parte gremial.
QEPD





Ciudad Bolívar, 04 de febrero de 2018

sábado, 16 de diciembre de 2017

Graduación de Periodistas

PERIODISTAS BIEN TOGADOS
Periodistas de Ciudad Bolívar graduados en la Escuela de Comunicación Social de la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela el 19 de julio de 1991.  De izquierda a derecha: Marcos Dinelli, Antonio López Escalona. Ismael Morales Pérez. Américo Fernández (Magna cum laude), Sabas Ruiz y Baudelio Medrano Siso, acompañado del doctor Ramón Córdova Ascanio, consultor jurídico del Colegio Nacional de Periodistas, Seccional Ciudad Bolívar. 

viernes, 17 de noviembre de 2017

NOTA DE DUELO DEL CNP




El Colegio Nacional de Periodistas, seccional Bolívar, manifiesta su profundo pesar por el fallecimiento de JAIRO ROBLES,  extraordinario periodista y de amplia trayectoria en los medios de la región,  excelente amigo y  propulsor de grandes ideas. Asimismo, hace llegar sus condolencias a familiares y amigos por tan sensible pérdida.

Ciudad Bolívar, 16 de noviembre de 2017